Imagina esto: estás en la ducha intentando aliviar el estrés del día con un agua agradable y templada, y de repente, dejas de sentirte tan relajado. No podemos culparte por intentarlo, pero ¿cuál podría ser el problema? Parece que el agua de tu ducha necesita una revisión. Tras una inspección minuciosa, descubres que en tu momento de relax hay un invitado inesperado: el cloro.
Entonces, ¿qué hay que saber sobre el cloro en primer lugar? ¿Es algo tan malo en nuestra rutina de ducha? Estás de suerte, ya que en este blog vamos a profundizar en todo lo que necesitas saber sobre el cloro en el agua de la ducha.
El cloro: el invitado inesperado
Entonces, ¿qué es el cloro y cómo llega al agua corriente de nuestra casa? El cloro es un elemento químico muy utilizado en las plantas de tratamiento de agua como desinfectante. Su capacidad para eliminar microorganismos nocivos lo convierte en un componente crucial para mantener la salud pública.
El cloro se añade a nuestro suministro de agua durante el proceso de tratamiento. Las plantas de tratamiento añaden cloro para eliminar bacterias, virus y otros patógenos. Esto garantiza que el agua sea segura para beber cuando llega a nuestros grifos. Así que, aunque la intención es buena, ¡el cloro está afectando a nuestras vidas de formas mucho peores de lo que crees!
El impacto del cloro en nuestra vida diaria
Aunque el cloro es la respuesta perfecta contra las bacterias en el agua de la ducha, tiene consecuencias importantes para nuestra salud general y nuestra piel; algunas de ellas son:
Irritación de la piel y el cabello:
El cloro es un potente desinfectante, pero también puede ser agresivo para nuestra piel y cabello. Cuando nos duchamos con agua tratada con cloro, este puede eliminar los aceites naturales que mantienen nuestra piel y cabello hidratados. Esto puede provocar sequedad, picor y, en algunos casos, incluso rojez o irritación. Para las personas con piel sensible, los efectos pueden ser especialmente pronunciados. Así que la próxima vez que te preguntes si el cloro causa caída del cabello o problemas en la piel, ¡la respuesta es definitivamente sí!
Problemas respiratorios:
Inhalar vapores de cloro, especialmente en duchas calientes o templadas, puede provocar problemas respiratorios. Esto ocurre porque el calor hace que el cloro se evapore, creando un vapor cargado de gas cloro. Para las personas con problemas respiratorios preexistentes como el asma, esto puede exacerbar los síntomas y, potencialmente, provocar dificultades respiratorias. Incluso para quienes no padecen tales afecciones, la exposición prolongada al vapor de cloro puede causar molestias e irritación en la garganta y los pulmones.
Alteración de los microbios beneficiosos:
Nuestra piel alberga un delicado equilibrio de microorganismos beneficiosos que ayudan a mantenerla sana. Estos microbios desempeñan un papel crucial en la protección contra bacterias dañinas y apoyan las defensas naturales de nuestra piel. Sin embargo, el cloro no distingue entre bacterias dañinas y beneficiosas. Cuando entra en contacto con nuestra piel, puede alterar este microbioma natural, lo que podría provocar desequilibrios que afecten a la salud cutánea.
Irritación de ojos y mucosas:
Cuando el agua contaminada con cloro entra en contacto con nuestros ojos o mucosas (como en la nariz y la garganta), puede causar irritación y molestias. Esto se nota especialmente al lavarnos la cara o si el agua salpica nuestros ojos durante la ducha. Los tejidos sensibles de estas zonas son especialmente susceptibles a los efectos del cloro.
Impacto medioambiental:
La liberación de aguas residuales que contienen cloro al medio ambiente puede tener efectos perjudiciales para la vida acuática y los ecosistemas. El cloro es una sustancia química potente y, cuando llega a ríos, lagos u océanos, puede alterar el equilibrio del ecosistema. Puede dañar a los peces, las plantas y otros organismos, lo que podría tener consecuencias ecológicas duraderas.
¿Cómo nos deshacemos del cloro en el agua de la ducha?
Ahora que sabemos que el cloro es perjudicial para nuestra salud, es hora de tomar medidas para deshacernos de él. Aquí tienes algunos pasos para eliminar el cloro del agua de tu ducha:
Mejora tu cabezal de ducha
Para eliminar el cloro, ¡mejora tu cabezal de ducha ahora mismo! Para empezar, el cabezal de ducha EcoPower de StoneStream es la elección perfecta. Con una mezcla de 3 esferas de germanio para una máxima filtración, el cabezal de ducha EcoPower seguro que filtrará toda la suciedad y el cloro del agua de tu ducha antes de llegar a tu preciada piel. ¡Cabezales de ducha como estos son esenciales para evitar que el cloro arruine tu día!
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Usa un filtro de vitamina C
Los filtros de vitamina C neutralizan el cloro convirtiéndolo en un compuesto inofensivo. Estos filtros son conocidos por ser muy eficaces y seguros tanto para el medio ambiente como para nuestra piel. Puedes usar tabletas de vitamina C o una versión en polvo diseñada para la decloración. Simplemente añade la cantidad adecuada al agua de tu baño o ducha para neutralizar el cloro. ¡O puedes optar por el cabezal de ducha Negro Mate combinado con el sistema de filtración de vitamina C de StoneStream para eliminar el cloro y darle un toque cítrico a tus duchas a partir de ahora!
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Hierve o airea el agua
Hervir el agua es un método sencillo y eficaz para eliminar el cloro. Cuando el agua hierve, el gas cloro se libera al aire, dejando el agua libre de cloro. Sin embargo, este método es más adecuado para el agua potable y puede no ser práctico para las grandes cantidades que se utilizan en las duchas.
Instala un filtro de ducha
Los filtros de ducha son ideales para eliminar cualquier impureza o bacteria del agua de tu ducha antes de que salga por el cabezal. Instalar uno en tu ducha asegurará que el agua esté purificada y libre de restos de cloro. Para obtener el mejor filtro de ducha del mercado, echa un vistazo al filtro universal para agua dura de StoneStream y disfruta de una limpieza inigualable en tu baño.
Trata el agua con rayos UV
Los sistemas de tratamiento de agua por rayos UV utilizan luz ultravioleta para desinfectar y declorar el agua. Estos sistemas son eficaces para neutralizar el cloro, lo que los convierte en una opción viable tanto para el agua potable como para la ducha.
El cloro, un componente vital en el tratamiento del agua, puede tener consecuencias involuntarias para nuestra salud y el medio ambiente. Al entender su presencia y sus efectos, podemos tomar medidas para minimizar su impacto en nuestra vida diaria. Instalar un filtro de calidad es una forma práctica y eficaz de garantizar que el agua que utilizamos en nuestras duchas esté libre de los efectos potencialmente dañinos del cloro. Recuerda, una pequeña inversión en un filtro puede conducir a beneficios a largo plazo para tu piel, tu cabello y tu bienestar general.
Lee también: ¿Por qué el agua dura no es buena para el cabello?
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo llega el cloro al agua del grifo?
Respuesta: El cloro se añade al agua del grifo durante el proceso de tratamiento del agua. Este es un paso crucial para asegurar que el agua sea segura para el consumo. Las plantas de tratamiento de agua introducen el cloro como desinfectante para eliminar microorganismos dañinos, como bacterias, virus y parásitos. El cloro elimina eficazmente estos patógenos, haciendo que el agua sea segura para su distribución a través de nuestros grifos. -
¿Cuáles son los efectos potenciales de la exposición al cloro en el agua sobre la salud?
Respuesta: La exposición al cloro en el agua puede provocar diversos efectos sobre la salud. Uno de los impactos más notables es sobre la piel y el cabello. El cloro tiene un efecto secante, eliminando los aceites naturales que ayudan a mantener la piel y el cabello hidratados. Además, la inhalación de vapores de cloro, especialmente en duchas calientes, puede provocar problemas respiratorios. Esto es motivo de preocupación para personas con enfermedades respiratorias preexistentes, como el asma. Asimismo, el cloro puede causar irritación ocular al entrar en contacto con los ojos, y también puede alterar el microbioma natural de nuestra piel y mucosas.
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¿Existen métodos eficaces para eliminar el cloro del agua?
Respuesta: Sí, existen varios métodos eficaces para eliminar el cloro del agua. Un método común es el uso de filtros de carbón activado. Estos filtros funcionan adsorbiendo las moléculas de cloro, atrapándolas eficazmente antes de que el agua llegue a tus grifos. Otra opción son los filtros de vitamina C, que neutralizan el cloro convirtiéndolo en un compuesto inofensivo. Los sistemas de tratamiento de agua por luz ultravioleta (UV) desinfectan y decloran el agua, proporcionando un método eficaz para eliminar el cloro. Hervir el agua también es una opción, ya que provoca que el cloro se evapore.
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¿Es el cloro perjudicial para el medio ambiente cuando se libera en masas de agua naturales?
Respuesta: Sí, las aguas residuales que contienen cloro pueden tener efectos negativos significativos en el medio ambiente. Cuando se liberan en masas de agua naturales como ríos, lagos u océanos, el cloro puede dañar la vida acuática y alterar los ecosistemas. El cloro es una sustancia química potente que puede desequilibrar el balance natural de un ecosistema, pudiendo perjudicar a peces, plantas y otros organismos. -
¿Pueden las personas con piel sensible beneficiarse de reducir la exposición al cloro?
Respuesta: Absolutamente. Reducir la exposición al cloro puede tener beneficios sustanciales para las personas con piel sensible. El efecto secante del cloro y su capacidad para eliminar los aceites naturales de la piel pueden agravar la sequedad, el picor y la irritación. Al minimizar la exposición al cloro, las personas con piel sensible pueden encontrar alivio a estas molestias, lo que conduce a una piel más sana y cómoda.